Córdoba, 21 de mayo de 1821
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Entre el 15 y el 21 de mayo de 1821 la villa de Córdoba, en las altas montañas de Veracruz, resistió a las tropas realistas de Francisco Hevia. La defensa, dirigida por José Joaquín de Herrera, cortó el camino entre el puerto y la capital pocas semanas antes de los Tratados de Córdoba. Cada 21 de mayo la ciudad lo recuerda con desfile.
Después del Plan de Iguala
El Plan de Iguala se proclamó el 24 de febrero de 1821. En Córdoba, villa del camino entre Veracruz y la Ciudad de México, el pronunciamiento partió en dos a los vecinos: quienes se sumaron a la independencia y quienes defendían la continuidad del virreinato. La plaza, todavía en manos realistas y con poca tropa a las órdenes del coronel Bellido, se rindió a José Joaquín de Herrera.
La villa no era un fuerte. Era un damero de portales alrededor de una plaza de armas de tierra, con la iglesia parroquial —el templo que siglos después sería la catedral— al oriente y el Portal de la Gloria en la esquina de la avenida 3 y la calle 3. Perderla era perder un tramo del camino real.
Del 15 al 21 de mayo
Las notas de reconstrucción de este sitio registran el refuerzo de Guadalupe Victoria desde el 13 de mayo. La crónica que recogen la Wikipedia y la prensa cordobesa, a partir de relaciones locales, ordena así los días siguientes.
El 15 de mayo Félix Luna salió al encuentro de Francisco Hevia en la barranca de Metlac. Las cromolitografías de 1877, en la galería, muestran esa barranca ya con ferrocarril y viaducto: sirven para ver la garganta, no el campo de mayo. Tras varias horas de fuego, Hevia se replegó e ingresó a Córdoba por la tarde hasta la plazuela de San Sebastián, fuera del núcleo de la plaza, y allí estableció su cuartel. En la madrugada del 16 los defensores atacaron ese puesto. La misma crónica atribuye a Pascual de los Santos García el disparo que mató a Hevia cuando se disponía a cañonear la casa de Bernardo Herrera. El mando realista pasó a San Blas del Castillo y Luna.
El fuego de esos días alcanzó casas al sur de la plaza. De ahí el nombre de Casa Quemada, en avenida 5 y calle 7, que documentan las notas del sitio. Los vecinos apagaron el incendio y sostuvieron los parapetos con lo que tenían a mano.
El 18 de mayo las relaciones locales anotan la llegada de Antonio López de Santa Anna con infantería y caballería. El 20 se reanudó el combate; los realistas pidieron una tregua para una junta de guerra y por la noche volvieron a abrir fuego. En la madrugada del 21 abandonaron las posiciones. Herrera envió a la caballería a perseguirlos hasta la garita de Orizaba. Al regresar, la villa los recibió con repique de campanas.
Las cifras de tropa cambian de una relación a otra. Este artículo no fija un número de combatientes.
La plaza que se defendió
En 1821 la plaza mayor era una plaza de armas de tierra apisonada. No había obelisco, quiosco, palmas ni jardines geométricos. Esos elementos se ven en fotografías muy posteriores y no entran en la reconstrucción.
Alrededor estaban los portales de dos pisos, las Casas Reales —no el Palacio Municipal actual—, la iglesia parroquial y el Portal de la Gloria. La pintura de Johann Moritz Rugendas, de 1834, muestra la plaza ya en paz y sirve solo como referencia de aspecto, trece años después del sitio.
Parapetos de tabaco
Los defensores cerraron el centro con parapetos en las avenidas 1 y 3 y en las calles 2 y 5. Los bloques grandes de los dioramas son tercios de tabaco: pacas del comercio de la región, atadas con cuerda y apiladas a dos o tres alturas. Los costales de arena tapan los huecos. Los realistas quedaron en San Sebastián, fuera de ese recinto.
La población civil ayudó a levantar los parapetos y a combatir el incendio del 16 y 17 de mayo.
Lo que dejó el 21 de mayo
La defensa aisló a la Ciudad de México respecto del puerto. Tres meses después, el 24 de agosto, Agustín de Iturbide y Juan O’Donojú firmaron en la misma villa los Tratados de Córdoba. El 21 de mayo quedó como fiesta cívica: el parque del centro lleva esa fecha y el desfile anual recorre la ciudad que se defendió.
Los mapas, las fotografías y los dioramas de la reconstrucción están en esta página. La maqueta 3D del centro — calles, plaza, iglesia, Portal de la Gloria, cañón y parapetos — sigue en curso. Publicar un recorrido en video sigue siendo una meta de largo plazo; el canal aún no existe.
El camino que se cerró
La carta reducida de Humboldt, de 1807, dibuja el camino de México a Veracruz por Orizaba, Córdoba y Jalapa. La batalla no se peleó en el puerto ni en la capital: se peleó en ese tramo. La hoja, con el crédito de la David Rumsey Map Collection, está en la galería y en Mapas históricos de las Altas Montañas.
Imágenes
Fuentes
- Notas de reconstrucción del sitio: López Romero, «La Casa Quemada…» (2025), y tipología de edificios de Ernesto Rivera Pernia (2026)
- Batalla de Córdoba (México), Wikipedia en español
- Johann Moritz Rugendas, vista de la plaza, 1834, conservada en el archivo del sitio
- Humboldt, Carte réduite… Mexico–Veracruz, 1807. David Rumsey Map Collection. CC BY-NC-SA 3.0.
- Casimiro Castro y A. Sigogne, Barranca y puente de Metlac, Álbum del Ferrocarril Mexicano, Debray, 1877. Wikimedia Commons. Dominio público.
Las conferencias y entrevistas están en el archivo de voces.